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RON CABEZA DE VACA – 6 Años

21,40

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Este ron añejo, se elabora a partir de los cultivos de caña en la provincia de Herrera en Panamá. Se envejece en barrica de roble americano durante 5 años, para después, ya llegado a España, pasar al menos otro año en barricas que sirvieron para almacenar vinos dulces de Pedro Ximénez. Una fórmula estudiada, fruto del tiempo y del buen hacer de maestros roneros panameños como Don Pancho y del “twist” original de SANTAMANÍA.

Ron 100% natural, son colorantes, endulzantes o ningún otro aditivo.

Botella 70cl. Graduación alcohólica 40,0% Vol.

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Descripción

RON CABEZA DE VACA – 6 años

Este ron añejo, es el fruto de varios años de desarrollo y pruebas, de paciencia y, cómo no, de resistencia e incluso suerte. Nunca un nombre representó tan acertadamente el carácter del producto sobre el que se plasma: Cabeza de Vaca, uno de los pocos supervivientes de la malaventurada expedición de Narváez, utilizó todo su ingenio y conocimiento, buena predisposición con los indigenas, y la fortuna para sobrevivir mas de 8 años en una tierra indómita y salvaje.

Elaborado a partir de los cultivos de caña en la provincia de Herrera en Panamá, el envejecimiento del ron ocurre en la tierra que le vio nacer, para después, ya llegado a España, pasar otra buena temporada en barricas que sirvieron para almacenar vinos dulces de Pedro Ximénez. Una fórmula estudiada, fruto del tiempo y del buen hacer de maestros roneros panameños como Don Pancho y del “twist” original de SANTAMANÍA.

A la vista, Cabeza de Vaca se presenta como un límpido y cristalino ron tostado, con una lágrima media. Caramelo pálido, tonalidades doradas sin acentuar pero fruto de 5 años en barricas de Roble.

NOTA DE CATA

En nariz, el fruto de esa primera aspiración corta y poco invasiva tan recomendable, despliega un abanico de notas de piel de naranja, orejones y un leve recuerdo a plátano y alguna especia dulce.

En boca se convierte, sin embargo, en un muy breve ataque ligeramente picante y muy aromático, para luego pasar a la vainilla, higo y pasas dulces propias de su paso final por una madera que contuvo Pedro Ximénez. Deja un retro-gusto a especias dulces y pimienta blanca.